05 julio 2012

Isla Holbox

Para finales del mes de Marzo visitamos la isla de Holbox, la cual nos dió la impresión de ser la más auténtica de las islas que hemos visitado en Quintana Roo. Cuenta con calles de arena, restaurantes llenos de color, miles de cacerolitas de mar y cientos de carritos de golf que son el transporte por excelencia en esta peculiar isla.


El colorido es así en toda la ciudad.

Isla Holbox no cuenta con las mejores playas del caribe, pero logra lo que muy pocas playas del caribe pueden lograr... 30Km de largo por 2km de ancho de TRANQUILIDAD absoluta.

Para llegar a la Isla hay que coger un ferry que sale desde un pequeño puerto de la ciudad de Chiquila (60 pesos, 25 min.), motivo por el cual hay que dejar el coche en los estacionamientos que se encuentran alrededor. Tienen una cara dura  para estafar al turismo, ya que ellos cobran por día: si llegas a la 6 de la tarde y recoges el coche al día siguiente a las 12 medio día, ellos te cobran 2 días, aunque el coche haya pasado menos de 24 horas en el estacionamiento...



La zona de restaurantes se encuentra llena de hamacas y camastros que inevitablemente invitan a la huevonada plena.

Lamentablemente esto de la huevonada aplica para todos, porque a los de "Información turística" no les vimos el pelo en ningún momento.

La bicicleta que se ve en la foto no estaba encadenada ni contaba con candado alguno, estuvo así hasta el día siguiente sin que nadie la tocara o robara.

El mar no cuenta con el color turquesa transparente de las playas de la Rivera Maya, porque aquí el mar Caribe se mezcla con las aguas oscuras del Golfo de México.

Todo tiene un toque de tranquilidad.

El espectáculo que brindan estos pelícanos a "la hora de la papa" es increíble.

A falta de coronas...

Hasta el día de hoy este ceviche ha sido insuperable, aquí se tiene fama de que preparan el mejor. 


Este nos pareció por mucho el mejor hotel que hay en todo Holbox, Hotel Casa las Tortugas, también es el más caro, pero merece mucho la pena.

Nosotros nos hospedamos en un hotel que quedaba bastante retirado de la vidilla del pueblo, y no hay un solo foco que alumbre calle que no sea la principal, así que a llevar linterna y valor, si, si valor, pero que va!!! no por los maleantes sino por los bichos que se te pueden cruzar en tu camino.

El precio de este hotel puede llegar a estar entre 1,200 a 1,800 pesos dependiendo de la temporada turística, pero nosotros pagamos casi 900 pesos por un hotel que dejó mucho que desear.







Calles de arena, carritos de golf y Bob Marley de fondo... Red, red wine, go to my head...

Es increíble ver lo rústica y desenfadada que puede parecer la Isla.

Hace un mes visitamos la Isla de Contoy con Jose Luis y Carmen (tíos de Eva y por ende míos también) y el capitán del barco que nos llevó a esta Isla nos comentaba que el Gobierno de Quintana Roo está haciendo una especie de "reparto de zonas turísticas" promoviendo a Holbox como la isla desde la cual puedes zarpar al Caribe en busca del tan famoso tiburón ballena, ya que gracias a esta fama este pueblo se mantiene en vida; pero la realidad es que la zona de más avistamientos de dicho tiburón se encuentra muchísimo más cerca de Isla Mujeres que de Isla Holbox.

La bicicleta sigue ahí verdad?

Solo un dedo? 

Dentro de la isla existe un refugio de animales, más bien parece un zoo por la variedad de especies que atienden, la responsable de éste es una Colombiana que está enamorada de esta Isla e intenta hacer algo por ella, es su forma de ayudar, no es veterinaria ni nada por estilo, lo que muestra que para ayudar solo basta con quererlo hacer.

Éste es un pelícano canadiense (el de blanco eh?), que por algún motivo ha decidido abandonar a la "Pelicanada".

Ésta es una Iguana que se lastimó una pata y lleva muletas.

Haciendo amistades.


De camino de vuelta a la Riviera, en el pueblo de Solferino, encontramos un grupo de personas realizando rituales en motivo del equinoccio de primavera debajo del árbol maya llamado "La Ceiba", es una tradición maya que intentan recuperar y para ello reúnen a la gente de más años del pueblo para que asistan y aporten recuerdos que ayuden a reconstruir parte de estas tradiciones que se han perdido.

Dentro de este grupo de octogenarios encontramos a dos lindas viejitas de más de 82 años que nos explicaron y cantaron, si, si, señor!!! nos cantaron y recitaron canciones y poemas de la Revolución Mexicana.
Un momento chulo que compartieron con nosotros.

Aquí compré una orquídea, que hasta el día de hoy sobrevive.


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